viernes, 19 de agosto de 2011

Tu no eres el único que mira.

En un lugar donde las personas vienen y van absortas en su mundo de trabajos números y amigos, un árbol se levanta erguido en la cima observando.



Mientras otra de sus hojas se apresura a terminar una vida en las alturas, para comenzar otra en el suelo junto a sus hermanas.


En un lugar donde las personas se reflejan a si mismas en la pequeña pantalla de un artefacto.


Mientas caminan sin siquiera notar que además de la suya existen otras miradas.



Como la de su mano, que seguramente, se fija en detalles que para ellos pasan fácilmente desapercibidos o al menos se perciben de forma diferente, al hacer algo tan sencillo y común como bajar unas escaleras.


O la mirada de sus pies cuando se abren paso en medio de los autos.


 En ese mismo lugar donde un arbusto juguetea con el viento alegremente.


 Una flor se aprovecha del sol y el agua para lucirse.


Y las paredes pueden albergar secretos.


Un ave deja olvidada a su paso, una pequeña parte de su armadura, simplemente para ser capturada por la mirada de una cámara fotográfica.



Detalles, detalles, detalles; pasan desapersividos a nuestros ojos, si tan solo nos detubieramos a observar mas detenidamente, nuestra vision del mundo cambiaria, saldriamos del mundo de lo superficial, de los simples mirones, para adentrarnos en un mundo que sencillamente espera a ser descubierto por aquel que se atreva a ver mas alla. 

Daniela Estrada Gil